Tres amigas menos... ¿y contando?
- 21 feb 2017
- 3 Min. de lectura
Una de mis autoras favoritas es Cindy Chupack. Si eres fan de Sex & the City y no has leído ninguno de sus libros corre a hacerlo ¡porque ella era la guionista! Así que tanto The Between Boyfriends Book como The Longest Date te recordarán al cuarteto más fashionista de Nueva York.
¿En quién se inspiraba Cindy para escribir las historias de las cuatro mujeres que marcaron a toda una generación? En ella y sus amigas. Lo que nunca mencionó, o será que no he tenido oportunidad de tomarme un café con ella, es que inspirarse en las historias personales resultara tan catastrófico.
Desde que inicié esta aventura con el HuffPost México, he escrito 25 posts (o entradas) y he perdido a tres amigas. ¿La razón oficial? Las he "balconeado". Personalmente no recuerdo haber publicado sus nombres, apellidos, fotos, lugares de origen o señas particulares, pero para ellas ha sido "obvio" que hablaba de sus vidas, motivo por el cual me han sacado de los grupos de WhatsApp y bloqueado del resto de sus redes sociales.
Ahora cada vez que escribo mi novio me pregunta "¿se va a enojar alguien?" (a lo que desde luego respondo que espero que no). Tal ha sido la respuesta a este espacio semanal que hace poco tuitée: "si lo vivimos juntas o me lo platicaste, puedo escribir de ello, a menos que expresamente me pidas que no".
No todas mis amigas son haters de mis artículos, hay algunas que cuando me cuentan de sus galanes o sus trabajos me dicen "deberías escribir de (equis tema)". Hay otras que me dicen "escribe (de esto), pero después, ya que veamos qué pasa". Me dan permiso, vamos. Pero hay un par para el que de plano fue una ofensa imperdonable haberme basado en sus experiencias.
Lo peor del asunto fue que todavía me tomé la molestia de explicarles:
"lo que te pasa a ti y a mí se parece. Son vivencias similares, las nuestras y las de muchas otras chicas 'solteras, treintonas y fantásticas', porque estamos atravesando la misma etapa: amigas de la infancia casadas, círculos sociales de los que somos excluidas, invitaciones a piñatas que no llegan (afortunadamente), galanes que nos ven cara de desesperadas, trabajos en los que cuesta ascender, novios que no resultan lo que esperábamos, viajes que salen mejor en la fantasía... Pero lo padre del asunto es que no estamos solas, somos un ejército de mujeres librando esta misma batalla, y qué padre conectar unas con otras a través de mi blog".
Hablé de oquis.
No todas mis amigas son 'haters' de mis artículos; hay algunas que no solo me dan permiso, sino que me motivan a escribir sobre sus experiencias. A ellas, ¡gracias! Es cierto. Muchas veces me he inspirado en las historias de mis amigas para escribir, pero muy pocas veces han sido de temas o situaciones que no me suenen familiares o que no me hayan pasado también. Y no lo hago para balconearlas ni ofenderlas, lo hago para crear comunidad y conectar.

Me explico: está ya comprobado que los seres humanos conectamos más cuando nos mostramos vulnerables. La top model que lo tiene todo por lo general no nos provocará mucha empatía que digamos... si acaso envidia o admiración, pero conectar con ella puede ser complicado porque esa perfección "no me toca". En cambio la chava exitosa pero a veces insegura, la chava guapa pero a veces relegada, la chava triunfadora pero a veces ignorada... con ella es más fácil conectar porque ¿quién no se ha sentido así alguna vez? ¡Todas!
Solo espero que, si tú que me lees, te has identificado con mis historias, ¡no me dejes de hablar! Mejor contemos nuestras experiencias, porque aunque únicas, seguramente tienen algo de similar con las demás. Lloremos y riamos con ellas, y dame chance de compartirlas en la blogósfera.
Te lo aseguro: nunca será con mala intención, ¡al contrario! Mi único deseo es sumar –voluntades, esfuerzos, ideas, sueños, anécdotas, fantasías– para darnos cuenta que no estamos solas. Somos muchas treintonas, solteras y fantásticas que podemos estar ahí, una para la otra, listas para apoyar, abrazar y animar (al menos virtualmente). No quiero criticar a nadie, quiero crear comunidad.
No soy maestra espiritual ni psicóloga, pero si de algo sirve compartir nuestras experiencias con las demás, ¿por qué no hacerlo? Quizá nadie aprenda en cabeza ajena, pero podemos pasar un rato agradable y tener un marco de referencia más amplio...
Just saying.
Consulta la nota original en el Huffington Post http://www.huffingtonpost.com.mx/bianca-pescador/tres-amigas-menos-y-contando/
Bianca Pescador
Flexible, creativa, vulnerable, canceriana
Mazatleca de nacimiento, chilanga de corazón. Bianca ama escribir y leer desde que tiene uso de razón. Estudia kabbalah, no concibe la vida sin el baile y la música, llora con frecuencia, puede hablar tres horas seguidas y casi nada le da pena. Prefiere aprender en cabeza propia. Los perros le caen mejor que muchas personas.



































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