La Importancia de la Motivación Laboral
- 18 may 2017
- 4 Min. de lectura
Albert Einstein definió la locura como “el hecho de hacer lo mismo una y otra vez y esperar diferentes resultados” Y la verdad es que tiene razón. Las empresas no cambian sus procesos para motivar a sus empleados y es una “locura” pretender que todo fluya sin problemas. De acuerdo con el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, los trabajadores desmotivados representan para las empresas una pérdida anual de $250,000 millones de dólares. En México, no existen cifras oficiales como tal de trabajadores desmotivados o las pérdidas económicas que causan a las empresas, y eso es gran parte del problema.

Según El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) los empleados que no están a gusto en su trabajo, disminuyen su productividad en un 40%. Las ganas de seguir “echándole ganas” al trabajo desaparecen como por arte de magia, obteniendo muchos efectos negativos para las compañías. Pero, ¿qué causa la desmotivación laboral? Muchas cosas, entre ellas que el empleado no se sienta comprendido o escuchado, que no obtenga el reconocimiento esperado, falta de liderazgo por parte de los jefes, ambiente de trabajo conflictivo, baja remuneración económica, no haber obtenido una promoción anhelada, mala comunicación entre departamentos, etc. La falta de motivación en el trabajo trae consigo muchos efectos negativos, empleados insatisfechos y menos productivos, aumentando el ausentismo y la rotación de personal, causando muchos problemas a la empresa y costándole mucho dinero.
Los recursos humanos en las empresas existen para algo, sus funciones, si están bien hechas, son claves dentro de la organización. El departamento de RH tiene la responsabilidad de contratar y retener a los mejores empleados, conseguir a la persona ideal para cada puesto, proporcionándole sus metas y objetivos y descripción de puesto bien definidos. De esta manera, se obtiene un ambiente de trabajo saludable. Tristemente en nuestro país, la falta de motivación a veces empieza por un proceso de reclutamiento mal hecho. La persona quizás reúne los requisitos laborales, pero no los personales y eso es un gran problema, pues van de la mano. Entonces, la relación laboral no será muy duradera, creando así, una situación de rotación alta dentro de la compañía.

Otra gran parte del problema de la desmotivación, es que a veces los jefes de departamento o directivos no se involucran demasiado con sus empleados y no saben las razones de su descontento. Y aunque esa tendencia a nivel mundial va cambiando rápidamente, en nuestro país el ritmo es más lento. A una de mis hermanas le toco vivir en carne propia la desmotivación laboral por falta de comunicación y empatía de su jefe. Era una empresa familiar donde las cosas se hacían de la misma manera que hace muchos años y mi hermana al estar recién graduada de diseño industrial, tenía mil ideas y se quería comer el mundo. Al principio, estaba feliz en su trabajo, le encantaba lo que hacía. Pero la comunicación entre departamentos era muy deficiente y conflictiva. Cuando ella diseñaba algo y lo mandaba a producción, este departamento tardaba mucho más de la cuenta o exigía regalos para apurar su trabajo causando así el descontento del cliente.
Desesperada, mi hermana reportó la situación a RH, quién jamás se lo hizo saber al jefe, pues ellos decían que así funcionaba la empresa. Entonces ya muy desmotivada, habló con su jefe directamente, un señor ya grande que jamás despedía a nadie porque pobrecitos (había empleados que llevaban 17 años en su mismo puesto sin jamás haber crecido o cambiado sus funciones) y su jefe no le hizo mucho caso, alegando que no podía despedir a nadie pues no era su estilo. Al no sentir apoyo y darse cuenta que la empresa donde trabajaba no era sólo retrograda, sino que iba a desaparecer en cuestión de muy poco tiempo por una muy mala gestión, decidió marcharse muy decepcionada de su primera experiencia laboral. El jefe de mi hermana no entendía porque se iba si ella ganaba bien, y mi hermana no podía entender cómo su jefe no veía el ambiente tan tóxico y cero productivo que él mismo había permitido se creara en su propia empresa.

El caso de mi hermana es el caso de muchísimas empresas, sobretodo empresas familiares, donde las cosas han estado congeladas en el tiempo, sin muchos cambios o actualizaciones y que desafortunadamente, van a desaparecer muy pronto. Los que las empresas mexicanas aún no han entendido al 100% es que el capital humano lo es todo. Sin él, la empresa simplemente no funcionaría ni existiría. Es en este tipo de casos, donde las empresas pueden apoyarse en una Consultoría de RH profesional que les brinde el conocimiento y ayuda que necesitan para regenerar la empresa. Empezando por el personal, midiendo su motivación laboral y desempeño, calificando quien es apto para su puesto, quien no, hacer contrataciones nuevas y despidos justificados y revisar a detalle que puestos siguen siendo de relevancia en la actualidad.
Debemos tratar al capital humano con la importancia que se merece. Reclutar al mejor candidato no es suficiente, sino también saberlo retener en la empresa. Los empleados necesitan sentirse escuchados y que su esfuerzo sea reconocido. Necesitan también, trabajar en un entorno laboral favorable, sin conflictos y buena comunicación y que la flexibilidad de horario pueda ser una opción. Las empresas por su parte tienen que fomentar el trabajo en equipo entre colaboradores y departamentos. Pero lo más atractivo para un empleado, es tener la posibilidad de un desarrollo laboral dentro de la organización, bien estructurado que los motive a seguir creciendo dentro de la empresa. Es importante que las compañía creen una relación de fidelidad e identidad con sus empleados, que cada uno de ellos tenga un fuerte sentimiento de pertenencia en su empresa y que le de orgullo trabajar ahí. De esta manera, conseguimos empleados más felices, baja la rotación, la empresa tiene menos gastos y sobretodo, se crea un ambiente laboral mucho más sano, con más creatividad y productividad.



































Comentarios