Dulces Salidas a Amargas Dificultades
- 19 jul 2017
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“Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.” Miguel de Cervantes Saavedra

Todos y cada uno de nosotros hemos experimentado alguna vez en nuestras vidas (o vamos a experimentar) un “período negro” donde todo lo que hagamos, ya sea en nuestro trabajo o en nuestra vida personal o ambos, nos salga terriblemente mal. La sensación abrumadora de racha de ¨mala suerte” es agotadora y realmente agobiante. Nos sentimos cansados y desmotivados, causando muchos efectos secundarios a nuestra mente y a nuestra vida. Cuando todo empieza a salirnos mal, caemos en un estado de apatía, pues la mayoría de las personas no ve las dificultades como oportunidades de crecimiento.
Muchas de las adversidades que atravesamos como seres humanos no son ni siquiera nuestras, pero las cargamos y sufrimos como si lo fueran. Por ejemplo, una separación de un matrimonio por supuesto afecta a los hijos, pero eso no debe afectarles su vida entera, pues es algo que está más allá de su control. Los problemas familiares suelen ser muy abrumadores y dolorosos para todos los miembros de la familia, y cada quién los sobrelleva como puede. Están los casos de la típica persona que encierra todo en una caja emocional y sigue su vida o la persona que sufre toda la experiencia a flor de piel o los que simplemente se alejan de la familia para evitar enfrentar sus sentimientos.
También, están los problemas personales que nos afectan más directamente, como una pareja infiel, la infertilidad, problemas laborales o la pérdida de un ser querido. Pero, aunque toda persona en el mundo atraviese cualquiera de estas situaciones, siempre hay una circunstancia en específico que nos hace sentir desfallecer. Muchas veces tenemos trazada una meta y hacemos un plan detallado para llegar a ella. Pero, ese plan no siempre funciona a pesar de nuestros mejores esfuerzos y empezamos a perder las ganas de continuar. Es en ese preciso momento donde tenemos que cambiar el plan una y otra vez hasta obtener los resultados deseados, sin olvidar ni cambiar la meta deseada.

Unas personas son más fuertes que otras y cada quién vive los duelos de diferente manera, pero cuando llegamos a una situación que nos causa desesperanza y ganas de no seguir adelante, es ahí cuando tenemos que luchar por salir de la adversidad. La clave para mantenernos motivados en tiempos difíciles, es no caer en la victimización y entender que solo tenemos dos opciones: o te debilitas o te haces más fuerte. James Allen, escritor y poeta británico pionero en la autoayuda, decía que “Una persona no puede directamente escoger sus circunstancias, pero si puede escoger sus pensamientos e indirectamente y con seguridad darle forma a sus circunstancias.” En lo personal, he pasado muchos “periodos negros”, quizás más de los que quisiera recordar. Unos han sido más fuertes que otros y más difícil de superar, y otros han sido cosas pasajeras. Hace unos meses falleció un tío muy querido para mí y la verdad verlo en un ataúd y enterrarlo fue de las cosas más difíciles que he hecho en mi vida. Lo extraño mucho y el dolor jamás se va al cien. Esa situación abrió heridas pasadas y desencadeno un año lleno de “períodos negros”. Fue y ha sido un año difícil, donde ha habido muchas cajas de pandora que se han abierto y el caos y la incertidumbre ha reinado. Pero, nada es para siempre y también gracias a la adversidad, hubo mucha sanación.
Ningún ser humano tiene una vida perfecta, nadie en el mundo. Cada uno de nosotros tenemos algún aspecto de nuestras vidas que nos molesta o quisiéramos cambiar. Y es ahí precisamente donde podemos hacer la diferencia, en darnos cuenta que es realmente importante cambiar y que no. Lo fundamental es vivir en el aquí y ahora y trabajar en un aspecto de nuestras vidas a la vez, la automotivación es básica para salir adelante. Hay una frase motivacional que me gusta mucho y aunque suene muy obvia, no es fácil llevarla a cabo: “Cada fracaso es un capítulo más en nuestra vida y una lección que nos ayuda a crecer. No te desanimes por los fracasos. Aprende de ellos y sigue adelante.”




































Excelente reflexión, llena de sentimiento y realidad