Seguridad Financiera: Palabras que muchas mujeres desconocemos.
- 2 abr 2017
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Tengo 34 años, estoy casada y tengo dos hijos. He trabajado casi 5 años de mis 8 años de matrimonio y no tengo ni un peso ahorrado. ¿Suena familiar?

Desafortunadamente, es algo mucho más común de lo que creemos. Pero ¿por qué? La verdad es que como madres y amas de casa, trabajando o no, nuestro ¨rol y función” son los niños, la casa, el marido y acabamos poniéndonos en último lugar. Dejamos todo nuestro destino financiero en manos de otra persona, creyendo que todo va estar bien en el futuro. Yo soy culpable de este mismo error al igual que muchas mujeres más a mí alrededor. Sin embargo, ya es hora de entrar al juego y educarnos e informarnos de la importancia de tener un ahorro para nuestra jubilación.
Las amas de casa son las personas que más riesgo tienen de no tener una jubilación preparada.
Esto es debido a que no cuentan con un sueldo fijo, no tienen una relación laboral o jefe directo y/o prestaciones, ahorros y un plan de retiro establecido.
El mundo nos educa para creer que si nuestro marido es buen proveedor, jamás tendremos ningún problema financiero. Pero la realidad es que las mujeres de familia no estamos informadas de muchas cosas del dinero familiar. Por lo general, no se nos informa de deudas, hipotecas, si hay o no testamento o realmente que está pasando. La triste verdad es que las mujeres a veces nos enfrentamos a un futuro financiero muy incierto y devastador al quedar viudas o divorciarnos. Esto no quiere decir que nuestros maridos sean malos y no les importemos. Hay hombres buenos en el mundo, pero también hay hombres financieramente irresponsables o que dejan todo para el último minuto y a veces es demasiado tarde para hacer algo al respecto.
Desafortunadamente, la mayoría de las mujeres no recibe ningún tipo de educación básica en finanzas hasta que es demasiado tarde. Cuando somos niñas nadie nos enseña realmente nada de dinero, en ningún nivel académico, y la verdad eso es una gran pena. Como mujeres, aún tenemos muchísimas desventajas si nos comparamos con los hombres: las mujeres todavía es este siglo XXI ganan 25% menos que los hombres (según datos de la CEPAL) y somos las más afectadas en recortes de personal en las empresas. Tristemente, no hemos sido educadas para tener éxito en el mundo laboral.
Ahora, ya sabiendo todas estas cosas, ¿Qué podemos hacer? ¿Por dónde comenzar? En mi caso personal, yo estaba buscando una especie de guía que me dijera paso por paso que hacer, me sentía perdida, pero también muy consciente que no quería tener 60 años sin ningún ahorro. Por azares del destino, encontré el libro “Las Mujeres Inteligentes se Vuelven Ricas” de David Bach. Nunca antes había sentido que un libro me hablara directamente. Este libro es básicamente una guía de pasos a seguir para llegar a tener seguridad financiera en un futuro incierto, y está escrito especialmente para mujeres. Todas nos podemos identificar con algunos de los ejemplos de mujeres reales que Bach describe en su libro: algunas con dudas en situaciones financieras desfavorables, madres solteras trabajando muchísimo sin saber la situación real de sus finanzas, mujeres solteras que gastan más de lo que ganan, amas de casa que tuvieron todo, confiaron en su marido y ahora son viudas o divorciadas y no tienen nada. Lo que Bach dice sin pelos en la lengua es “Si tú no te preocupas por tu futuro financiero, nadie lo hará por ti.”

El mundo está cambiando y nosotros debemos cambiar con él. Las mujeres de hoy debemos entrar al juego del dinero e informarnos y prepararnos adecuadamente en nuestras finanzas, tanto individuales como familiares. Debemos también empezar a ahorrar, aunque a veces suene imposible o creamos que no es importante. Hoy en día hay muchas empresas que ofrecen el servicio de ahorro para la mujer y ama de casa. Ya no hay excusas para quedarnos fuera de este juego. Seamos madres solteras y cabezas de familia o mujeres solteras y felices o amas de casa desesperadas, todas podemos ahorrar y crear una situación financiera favorable para nuestro futuro. Recordemos que, como nos dice Bach en su libro, “Lo que determina su riqueza no es cuánto dinero gana, sino cuánto dinero guarda de lo que gana.”



































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